Desde hace ya algunos años... la buena fortuna,
ha permitido contar con gran número de amigos,
siempre dispuestos a colaborar desinteresadamente
en nuestros disparatados proyectos; extrañas y recurrentes
paranoias que siempre han acabado torturando
algún que otro inocente espectador.
A esas bondadosas y pacientes personas no se puede
más que agradecer tal predisposición.
Así pues, a todos los colaboradores, amigos y familiares,
espectadores, pasados y futuros... Gracias de todo corazón por
estar ahí.
Y sobre todo... gracias a Mario, gran amigo que nos dejó
demasiado pronto.
Cuyo recuerdo sigue ahí, para que jamás olvidemos lo
importante que es soñar.
Estas pequenas piezas son sólo sueños borrosos de lo que,
esperamos,
se convierta, algún día, en luminosa realidad.
Albert.
|